Pontevedra, veintiuno de noviembre de dos mil veinticinco, once y cuarto de la noche. Un grupo numeroso de personas esperábamos al Monbus de las 23:15 procedente de Ferrol y con destino Vigo. El autobús llega tarde, y el conductor manda entrar a las personas que tenían “reserva” (es decir, un billete adquirido con antelación). Suben 6 o 7 viajeros. Para el resto, los que viajábamos con Tarjeta Metropolitana, nos dicen que no hay plazas.
La gente comenta que lo normal es que se mande un autobús de refuerzo por ser el último del día, y que en otras ocasiones, cuando quedan menos de cinco personas en tierra, Monbus manda un taxi. Hoy no fue el caso.
Como resultado, más de diez personas nos quedamos tiradas en Pontevedra sin saber qué hacer. Al final decidimos compartir gastos y coger varios taxis, con costes de 45 euros por taxi.
La reclamación
Desde este blog pretendo encontrar a todas las personas afectadas por el incidente, ya que mi intención es presentar una reclamación conjunta. Os insto a que comentéis si estabais allí ese día, a esa hora, y si os pasó más veces.
Esto no puede quedar así. La movilización ciudadana es clave en este tipo de situaciones. Comenta y difunde.
Con Monbus esto ha pasado muchas veces, y no se puede volver a repetir.